Es momento de tomar decisiones rápidas, es momento de cometer errores, miles de errores, incluso millones, de arrepentirse, retroceder, y volver a cometerlos una y otra vez, de subirse al tren equivocado y extraviarse, extraviarse en algún lugar que ni siquiera conozcamos. De enamorarse a menudo, de sufrir por amor, de llorar ... pero también de reír, de sentirte afortunada, de cambiar de idea en un simple ¡chás! y de volver a cambiar porque no hay nada permanente. De reír hasta llorar. Y de llorar hasta que consigas reír. De disfrutar.. Ahora es el momento.