Insiste por favor.
Y mis neuronas se funden. Así que tomo una posición radical. Decido ser la tía mas borde del mundo, anti-social, poniendo malas caras todo el rato, soltando gilipolleces a todas horas. Sí, para que pienses mal de mí, y dejes de hablar conmigo, y me dejes tranquila. Pero sigue insistiendo en verme sonreir, que me encanta.